Una terraza pequeña también puede ser un buen lugar para los insectos, aunque solo tenga espacio para unas pocas macetas. Lo importante no es la cantidad, sino elegir plantas con flores sencillas y abiertas, donde abejas, moscas de las flores y mariposas puedan posarse y llegar al néctar sin dificultad. Una maceta grande con una sola planta florecida durante semanas vale más que muchas macetitas de flores complicadas, que apenas ofrecen alimento.
Las plantas aromáticas son una elección excelente para empezar. El tomillo, el orégano, la lavanda y la borraja se conforman con poca tierra, aguantan el sol de la terraza y florecen durante muchas semanas. Además, puedes seguir cortando ramitas para la cocina en una parte de la planta y dejar florecer el resto, de modo que la misma maceta sirve para ti y para los insectos.
Flores durante toda la temporada
Piensa en la terraza como un pequeño restaurante que debe estar abierto de primavera a otoño. Combina una planta que florezca pronto, otra que lo haga en pleno verano y una tercera que aguante hasta que llegue el frío. Así, los insectos que pasan por tu balcón siempre encuentran algo que comer y vuelven una y otra vez a la misma barandilla.
Un plato con agua poco profunda y unas piedras dentro ayuda mucho en los días de calor. Las abejas necesitan beber y no saben nadar bien, así que las piedras les sirven de escalón para apoyarse. Coloca el plato cerca de las flores, a la sombra o a media sombra, y cambia el agua con frecuencia para que no se vuelva verde ni huela mal.
Deja también algún rincón algo desordenado. Unos tallos secos dentro de una maceta vieja, un poco de tierra sin cubrir o un montoncito de hojas caídas pueden servir de refugio a insectos pequeños. No hace falta que la terraza parezca abandonada, solo que no esté limpia hasta el último rincón, porque muchos habitantes del jardín necesitan escondites tranquilos.
Al cabo de unas semanas notarás los primeros resultados. Aparecerán abejas de tamaños y colores que no conocías, mariposas que se detienen un momento y pequeñas moscas que imitan a las avispas sin serlo.